domingo, 26 de octubre de 2014
jueves, 23 de octubre de 2014
martes, 14 de octubre de 2014
“Las personas que no luchan por conseguir sus sueños, suelen decirle a los demás que tampoco conseguirán los suyos”
Al igual que es importante el entrenamiento, la
alimentación, el descansar… considero la confianza en ti mismo como el factor
más determinante a la hora de hacer deporte.
¿Por qué? Muy sencillo. Tan sólo haz un recuento de todas
los días, todos los meses, todas las horas, todos los minutos, todos los segundos;
como quieras verlo, que te has tirado haciendo lo que más te gusta por unos
objetivos que con suerte quizá se cumplan pero nadie te asegura nada.
“Cuanto mejor me preparo más suerte tengo”
Llevo desde los siete años compitiendo, y sinceramente, a
quién más considero amigos son aquellos que he conocido haciendo este deporte.
Tengo diecisiete años y llevo una vida totalmente distinta a los adolescentes
de mi edad. Cuando ellos se divierten mientras están de fiesta, yo descanso
tras un entrenamiento; cuando ellos picotean, tú te cuidas… No pasa nada, todo
esto se hace con gusto.
Sales a entrenar; aire, lluvia, frío… pero aún así llegas
satisfecho a casa después de acabar entrenamiento. No pasa nada, todo esto se
hace con gusto.
Encuentro familiar; boda, bautizo, cumpleaños, qué más da;
te lo pierdes porque tienes esa competición en la que llevas pensando todo el
año y que por casualidad coincide con dicho acontecimiento. No pasa nada, todo
esto se hace con gusto.
Semanas de exámenes. Llegas de clase, comes deprisa, marchas
a entrenar, rápido merienda, ducha y ponte de nuevo a estudiar. ¿Agobio? No
pasa nada, todo esto se hace con gusto.
Y podríamos seguir hablando horas y horas de miles de
situaciones; que sinceramente, cuando quieres lo que haces te dan lo mismo pero llega un momento en el
que tu cabeza explota.
Aquí es cuando necesitas a los
tuyos. ¿Quiénes son los tuyos?
Luego están esos amigos ajenos al ciclismo, pero que luego son
los primeros que se alegran cuando te va bien. Gracias por seguir aguantándome aun
perdiéndome momentos importantes, veranos, etc.; por sacarme de la cabeza la
bicicleta cuando las cosas van mal y sobre todo, por estar ahí cuando os
necesito.
La grupeta, que decir de la grupeta… Son muchas horas
pedaleando y quieras que no, esa gente pasa a ser casi como tu sombra. Hay días
buenos, muy buenos; pero como todos bien sabemos… antes del arcoíris viene la
tormenta. Tengo una grupeta especial, especial porque desde que llevo montando
en bicicleta, llevo estando con ellos. ¿Suerte? Sí
El equipo… Este año, sólo lo definiré con una palabra:
increíble. Quizá son con quién más tiempo he coincidido este año y quiénes más
me han apoyado a luchar por mis ilusiones. Me siento feliz cada vez que no sólo
son compañeras, sino amigas.
También, nombraría a esos amigos que has hecho gracias a los
pedales. Sí, esos que tienes a kilómetros y que tanto te gustaría tener de
compañero de grupeta. Esto es lo bonito del ciclismo.
A veces cuando veo a gente quejándose por tener a un ser
querido en el pueblo de al lado me limito a sonreír, no saben de que hablo
cuando hablo de distancias…
Cuando llevas tanto
tiempo sin ver una persona cuando la ves, se disfruta mucho más. Tengo
amistades muy fuertes, y pondría la mano en el fuego que aún tirándome meses
sin ver a esas personas, podría contar con ellos.
Cuando mirando la bicicleta me quedo ausente, cuando llevo frente a ella mirándola un rato sin darme cuenta, pienso en todo esto.
¡CÓMO ME HA
PODIDO DAR TANTO TAN POCO! Gracias a la bicicleta me conozco a mí misma, gracias a la bicicleta conozco mis fuertes, mis débiles, gracias a la bicicleta estoy rodeada de estas grandes personas... Gracias... Gracias... Gracias...
Pensarlo, de verdad; y sobretodo valorad a todas
esas personas que están ahí, porque sin ellas nada de esto sería posible.
Gracias por luchar conmigo.
lunes, 13 de octubre de 2014
domingo, 28 de septiembre de 2014
"Las películas con las pequeñas secuencias..."
“...de treinta segundos en las que pasan meses y alguien consigue algo nos han hecho que tengamos esa idea de que las cosas se consiguen en tres días y que si en tres días no las has conseguido, lo tienes que dejar porque va mal. Las cosas requieren muchísimo tiempo y muchísimo esfuerzo, y si no estás dispuesto a hacerlo te vas a quedar en esa mediocridad de pensar que, bueno lo podías haber hecho pero jamás llegaste.
Alguien que admiro mucho en una entrevista dijo que no intentes construir un muro, o sea no te digas a ti mismo voy a construir el muro más increíble e impresionante que se haya construido jamás. En vez de eso di, voy a colocar este ladrillo de la manera más perfecta que se pueda colocar un ladrillo. Y haz eso todos los días. Así es como se construye un muro. “
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