domingo, 1 de febrero de 2015

Seguimos de pretemporada....

La pasión lleva al sacrificio, el sacrificio al esfuerzo y el esfuerzo al triunfo.

domingo, 26 de octubre de 2014

'Cada pedalada me impulsa a la libertad que siempre he soñado..........'

jueves, 23 de octubre de 2014

"Belleza y coraje,
descaro y orgullo,
rivalidad y rebeldía,
poder y pasión"

martes, 14 de octubre de 2014

“Las personas que no luchan por conseguir sus sueños, suelen decirle a los demás que tampoco conseguirán los suyos”

Al igual que es importante el entrenamiento, la alimentación, el descansar… considero la confianza en ti mismo como el factor más determinante a la hora de hacer deporte.

¿Por qué? Muy sencillo. Tan sólo haz un recuento de todas los días, todos los meses, todas las horas, todos los minutos, todos los segundos; como quieras verlo, que te has tirado haciendo lo que más te gusta por unos objetivos que con suerte quizá se cumplan pero nadie te asegura nada.


“Cuanto mejor me preparo más suerte tengo”

Llevo desde los siete años compitiendo, y sinceramente, a quién más considero amigos son aquellos que he conocido haciendo este deporte. Tengo diecisiete años y llevo una vida totalmente distinta a los adolescentes de mi edad. Cuando ellos se divierten mientras están de fiesta, yo descanso tras un entrenamiento; cuando ellos picotean, tú te cuidas… No pasa nada, todo esto se hace con gusto.

Sales a entrenar; aire, lluvia, frío… pero aún así llegas satisfecho a casa después de acabar entrenamiento. No pasa nada, todo esto se hace con gusto.

Encuentro familiar; boda, bautizo, cumpleaños, qué más da; te lo pierdes porque tienes esa competición en la que llevas pensando todo el año y que por casualidad coincide con dicho acontecimiento. No pasa nada, todo esto se hace con gusto.

Semanas de exámenes. Llegas de clase, comes deprisa, marchas a entrenar, rápido merienda, ducha y ponte de nuevo a estudiar. ¿Agobio? No pasa nada, todo esto se hace con gusto.

Y podríamos seguir hablando horas y horas de miles de situaciones; que sinceramente, cuando quieres lo que haces  te dan lo mismo pero llega un momento en el que tu cabeza explota.

Aquí es cuando necesitas a los tuyos. ¿Quiénes son los tuyos?                                 

En mi caso, tengo la suerte de poder empezar el recuento desde casa. Mis padres y hermana siempre me han apoyado en todas las metas que me he propuesto y me demuestran cada día la confianza que tienen en mí. ¿Quién no recuerda el típico beso de mamá antes y después de competir? ¿O ese gesto con papá antes de dar la salida? ¿Y a tu hermana curándote después de una caída?

Luego están esos amigos ajenos al ciclismo, pero que luego son los primeros que se alegran cuando te va bien. Gracias por seguir aguantándome aun perdiéndome momentos importantes, veranos, etc.; por sacarme de la cabeza la bicicleta cuando las cosas van mal y sobre todo, por estar ahí cuando os necesito.

La grupeta, que decir de la grupeta… Son muchas horas pedaleando y quieras que no, esa gente pasa a ser casi como tu sombra. Hay días buenos, muy buenos; pero como todos bien sabemos… antes del arcoíris viene la tormenta. Tengo una grupeta especial, especial porque desde que llevo montando en bicicleta, llevo estando con ellos. ¿Suerte? Sí

El equipo… Este año, sólo lo definiré con una palabra: increíble. Quizá son con quién más tiempo he coincidido este año y quiénes más me han apoyado a luchar por mis ilusiones. Me siento feliz cada vez que no sólo son compañeras, sino amigas.


También, nombraría a esos amigos que has hecho gracias a los pedales. Sí, esos que tienes a kilómetros y que tanto te gustaría tener de compañero de grupeta. Esto es lo bonito del ciclismo.

A veces cuando veo a gente quejándose por tener a un ser querido en el pueblo de al lado me limito a sonreír, no saben de que hablo cuando hablo de distancias… 
Cuando llevas tanto tiempo sin ver una persona cuando la ves, se disfruta mucho más. Tengo amistades muy fuertes, y pondría la mano en el fuego que aún tirándome meses sin ver a esas personas, podría contar con ellos.

Cuando mirando la bicicleta me quedo ausente, cuando llevo frente a ella mirándola un rato sin darme cuenta, pienso en todo esto.

¡CÓMO ME HA PODIDO DAR TANTO TAN POCO! Gracias a la bicicleta me conozco a mí misma, gracias a la bicicleta conozco mis fuertes, mis débiles, gracias a la bicicleta estoy rodeada de estas grandes personas... Gracias... Gracias... Gracias...

Pensarlo, de verdad; y sobretodo valorad a todas esas personas que están ahí, porque sin ellas nada de esto sería posible.


Gracias por luchar conmigo.